¿Cómo funcionan los vertederos?

En varias ocasiones hemos hablamos sobre el tratamiento de residuos al igual que de cómo podemos reciclar en nuestros hogares de manera correcta. Pero, en esta ocasión hemos querido ir un paso más allá y contarte qué ocurre con los desechos una vez que los introducimos en los diversos contenedores.  

¿Alguna vez te has preguntado a dónde van a parar ese conjunto de residuos? Pueden pasar dos cosas, o se llevan a una planta de reciclado o se almacenan. Aquellos que se almacenan pueden acabar en dos lugares distintos:

  • En un depósito de basura: Es un agujero abierto en el suelo donde se entierra la basura.
  • En un vertedero: Es una estructura que sigue un diseño determinado para aislar la basura del medio ambiente que la rodea.

Es en esta última opción en la que nos detendremos en el día de hoy. Un vertedero no es el montón de residuos que pensamos que es. Eso sería un depósito de basura. Un vertedero, por lo tanto, tiene el objetivo de enterrar los residuos de manera que no contaminen. 

El objetivo de un vertedero no es que los residuos se descompongan, sino enterrarlos, aislarlos y almacenarlos. La basura que se almacena en ellos llega para quedarse durante bastante tiempo, ya que en las instalaciones donde se acumula hay poco oxígeno y humedad, lo que hace que tarde más en descomponerse.

En cuanto a su tipología puede ser controlados o incontrolados.

  • Vertederos controlados: en ellos los residuos se depositan en lugares específicos. Además, cuentan con un marco legal y una regulación que establece las normas a seguir, los controles que deben hacerse y define las autoridades responsables. 

El objetivo de este tipo de espacios es la eliminación o el almacenamiento de todo tipo de residuos complejos evitando sus posibles efectos negativos sobre el medio ambiente. A pesar de no poder reutilizar estos materiales ni aprovecharlos, se consigue minimizar su impacto sobre el entorno.

En conjunto, un vertedero controlado es un agujero con las paredes compactadas e impermeabilizadas, junto con los correspondientes sistemas de drenaje. La basura se colocará en capas y se recubre a diario con una fina capa de tierra para evitar el contacto con animales, los malos olores, la emisión de gases y minimizar el riesgo de incendios. 

  • Vertederos incontrolados: como bien dice su nombre, al diferencia de la tipología anterior, este tipo de vertederos suelen estar en cualquier lugar retirado donde se depositan residuos sin control. Se trata de una práctica extendida pero imprudente. 

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