E-waste, la basura del siglo XXI

Basura-electronica

La basura tecnológica es conocida por el concepto RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos). Este tipo de residuos se han convertido en un gran problema que no para de crecer y sobre el cual ya han llamado la atención infinidad de investigadores y organizaciones.

Debido a la masificación de la tecnología, nos encontramos en un punto en el que la obsolescencia programada ha quedado atrás y los equipos electrónicos son considerados elementos de moda. La rápida aparición de equipos con mejores prestaciones hace que éstos sean desechados con una frecuencia mucho más rápida, pasando a clasificarse como basura.

Los desechos electrónicos son motivo de preocupación principalmente por la toxicidad de algunas de las sustancias con los que están fabricados, por lo que deben ser procesados adecuadamente. Entre las sustancias tóxicas que podemos encontrar entre los residuos electrónicos están el plomo (potencia el deterioro intelectual, ya que tiene efectos perjudiciales en el cerebro y todo el sistema circulatorio), el mercurio (produce daños al cerebro y el sistema nervioso), el cadmio (produce fallas en la reproducción y posibilidad incluso de infertilidad) o el cromo (produce problemas en los riñones y los huesos). Otras sustancias altamente cancerígenas que pueden incluir los residuos electrónicos son los bifenilos policlorados (PCB). El monitor de tu ordenador es bastante probable que contenga más de un 6% de su peso en plomo.

Las principales cuestiones relacionadas con el problema de los residuos electrónicos surgen de sus cantidades y la presencia de materiales tóxicos y peligrosos. Pero, además el reciclaje de una gran cantidad de dispositivos electrónicos genera injusticia ambiental y contaminaciones transnacionales. El hecho es que una cantidad considerable de residuos no se tratan en territorio nacional, sino que se embarcan hacia países en vías de desarrollo, donde el manejo inadecuado causa importantes daños tanto a la salud humana como al medio ambiente.

¿Cómo podríamos solucionar este problema?

Reducir la generación de desechos electrónicos.

Donar o vender los equipos electrónicos que todavía funcionen.

Donar equipos rotos o viejos a organizaciones que los reparan y reutilizan con fines sociales.

Reciclar los componentes que no puedan repararse. Hay empresas que acopian y reciclan estos aparatos sin costo para los dueños de los equipos en desuso.

Promover la reducción de sustancias peligrosas que se usan en ciertos productos electrónicos que se venden en cada país.

-Mejorar los diseños para que sean más sencillos de reciclar y reutilizar.

-Las propias empresas deberían contar con un sistema de reciclaje de sus propios productos.

 


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