Durante las fiestas navideñas, la generación de residuos se dispara. En muchos casos, estos materiales no se gestionan adecuadamente, lo que genera un mayor impacto ambiental. Para empresas, comercios y oficinas, entender qué residuos son más frecuentes en esta época y cómo reciclarlos correctamente es clave para mantener una gestión responsable también en diciembre.

A continuación, repasamos los residuos más comunes en Navidad y las mejores prácticas para tratarlos.

1. Papel de regalo y cintas

  • El papel de regalo plastificado, con purpurina o metalizado no es reciclable.

  • El papel kraft o liso, sin cintas ni adornos, sí puede ir al contenedor azul.

  • Las cintas, lazos o pegatinas van al contenedor de resto.

Consejo: utiliza envoltorios reutilizables o reciclables. Incluso el papel de periódico es una opción creativa y ecológica.

2. Cajas, embalajes y cartones

  • Las cajas de cartón plegadas y limpias van al contenedor azul.

  • Evita tirarlas con restos de plástico o alimentos.

  • Si están muy sucias o húmedas, pueden perder su reciclabilidad.

Consejo: compacta los cartones para ahorrar espacio y facilitar su recogida.

3. Envases de plástico y latas

  • Botellas, bandejas limpias, latas de refresco o envoltorios plásticos van al contenedor amarillo.

  • No se deben incluir cubiertos o vasos de plástico no reciclable.

Consejo: revisa los símbolos del envase si tienes dudas sobre su destino.

4. Luces, pilas y aparatos electrónicos

  • Estos residuos no deben ir a los contenedores convencionales.

  • Se consideran RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos) o peligrosos.

  • Llévalos a un punto limpio o contacta con un gestor autorizado si eres empresa.

Consejo: revisa si tus luces navideñas aún funcionan antes de desecharlas.

5. Restos de comida y orgánico

  • Aunque muchas oficinas cierran, en eventos o celebraciones se genera comida sobrante.

  • Se recomienda separar la fracción orgánica si el municipio lo permite.

  • En empresas con comedor, conviene reforzar la recogida selectiva y compostaje si es posible.

Consejo: planifica bien los menús navideños para evitar desperdicio alimentario.

6. Decoración navideña desechable

  • Guirnaldas, bolas de navidad rotas, espumillón, árboles sintéticos viejos… suelen acabar mal gestionados.

  • Si no pueden reutilizarse o donarse, la mayoría van al contenedor de resto.

  • Algunos elementos, como adornos de madera o metal, pueden separarse según material.

Consejo: opta por decoración reutilizable y evita los elementos con mezcla de materiales.

La Navidad puede ser una época más sostenible si aprendemos a identificar y gestionar correctamente los residuos típicos de estas fechas. Con pequeñas decisiones conscientes, tanto a nivel doméstico como empresarial, podemos reducir el impacto ambiental sin renunciar a celebrar.