Las plataformas logísticas y centros de distribución manejan diariamente miles de referencias, recepcionan mercancías de múltiples proveedores y preparan pedidos para clientes de diferentes canales. Esta actividad genera una gran cantidad de residuos asociados a embalajes, siendo el cartón y el plástico las dos fracciones más abundantes.
Aunque ambos materiales son altamente valorizables, su gestión suele plantear importantes retos operativos. El elevado volumen que ocupan, la variabilidad de los flujos de entrada y salida y la necesidad de mantener espacios de trabajo despejados obligan a implantar sistemas específicos para evitar ineficiencias.
Una gestión adecuada del cartón y el plástico no solo mejora el reciclaje y la sostenibilidad de la instalación, sino que también contribuye a optimizar costes, liberar espacio y mejorar la productividad del almacén.
Por qué el cartón y el plástico son un desafío en logística
En la mayoría de plataformas logísticas, estos materiales representan el mayor porcentaje de los residuos generados.
El cartón procede principalmente de:
- Cajas de transporte.
- Embalajes de proveedores.
- Separadores y protecciones internas.
- Material auxiliar de expedición.
Por su parte, los residuos plásticos suelen incluir:
- Film estirable.
- Film retráctil.
- Bolsas de protección.
- Flejes y elementos de sujeción.
- Embalajes secundarios.
Aunque su peso no suele ser elevado, ambos materiales ocupan grandes volúmenes, lo que genera problemas de almacenamiento y manipulación si no existe una estrategia adecuada.
El impacto de una gestión ineficiente
Cuando el sistema de gestión no está correctamente dimensionado, es habitual encontrar situaciones como:
Acumulación de residuos en zonas operativas
Las áreas de recepción y preparación de pedidos suelen convertirse en puntos de acumulación de cartón y plástico.
Esto provoca:
- Obstáculos para la circulación interna.
- Menor eficiencia operativa.
- Incremento de riesgos laborales.
Recogidas excesivas
La falta de compactación o de planificación obliga a realizar recogidas más frecuentes.
Esto incrementa:
- Costes logísticos.
- Tiempo de gestión.
- Dependencia de servicios externos.
Mezcla de materiales
La mezcla de cartón, plástico y otros residuos reduce las posibilidades de valorización y dificulta el tratamiento posterior.
Primer paso: analizar los flujos de residuos
Antes de implantar mejoras es necesario entender cómo se generan los residuos dentro de la instalación.
Conviene identificar:
- Zonas con mayor generación.
- Horarios de máxima actividad.
- Tipos de materiales predominantes.
- Variaciones estacionales.
Este análisis permite adaptar el sistema de gestión a la realidad operativa del almacén.
Diseñar puntos de recogida estratégicos
Uno de los errores más frecuentes consiste en centralizar toda la gestión en una única zona.
En instalaciones de gran tamaño, resulta más eficiente disponer de puntos de recogida próximos a:
- Muelles de recepción.
- Áreas de preparación de pedidos.
- Zonas de embalaje.
- Expediciones.
Esto reduce desplazamientos y facilita la separación correcta de los materiales.
La importancia de la compactación
La compactación es una de las herramientas más eficaces para optimizar la gestión de grandes volúmenes de cartón y plástico.
Entre sus ventajas destacan:
- Reducción del volumen ocupado.
- Menor necesidad de espacio de almacenamiento.
- Disminución de la frecuencia de recogidas.
- Mejora del orden y la limpieza.
En instalaciones con altos volúmenes de generación, la compactación puede tener un impacto directo en los costes operativos.
Separación correcta para maximizar la valorización
La calidad de la separación determina en gran medida el potencial de valorización.
Para ello es importante:
- Mantener separados cartón y plástico.
- Evitar residuos impropios.
- Identificar claramente los contenedores.
- Formar al personal.
Un material limpio y bien separado tiene un mayor valor de recuperación.
Adaptar las recogidas a la actividad real
Las necesidades de una plataforma logística pueden variar considerablemente a lo largo del año.
Factores como:
- Campañas comerciales.
- Black Friday.
- Navidad.
- Rebajas.
- Incrementos puntuales de actividad.
pueden multiplicar los volúmenes generados.
Por ello, las frecuencias de recogida deben revisarse periódicamente y ajustarse a la demanda real.
El papel de los equipos operativos
La gestión de residuos no depende únicamente de los responsables de medio ambiente o mantenimiento.
Los equipos de:
- Recepción.
- Preparación de pedidos.
- Expediciones.
participan diariamente en la generación y separación de residuos.
Su implicación es fundamental para garantizar el funcionamiento del sistema.
Beneficios de una gestión optimizada
Las plataformas que optimizan la gestión de cartón y plástico suelen obtener resultados como:
Mayor aprovechamiento del espacio
Menos residuos acumulados significan más espacio disponible para la actividad logística.
Reducción de costes
La mejora de la separación y la compactación reduce costes de almacenamiento y recogida.
Incremento de la valorización
Una mejor calidad de los materiales facilita su recuperación.
Mejora de la imagen corporativa
La sostenibilidad es cada vez más valorada por clientes y colaboradores.
La colaboración con un gestor especializado
Un gestor de residuos con experiencia en entornos logísticos puede ayudar a:
- Analizar los flujos de residuos.
- Ajustar frecuencias de recogida.
- Diseñar sistemas de separación.
- Mejorar la valorización de materiales.
Esta colaboración permite adaptar la gestión a las necesidades reales de la instalación.
El cartón y el plástico son los residuos más habituales en las plataformas logísticas y, al mismo tiempo, una de las principales oportunidades de mejora. Una correcta planificación, la optimización de los espacios, la compactación y una adecuada separación permiten transformar un problema operativo en una fuente de eficiencia.
Gestionar correctamente estos materiales no solo contribuye a la sostenibilidad de la empresa, sino que mejora la operativa diaria y ayuda a reducir costes.



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